Siliconas mamarias
Durante muchos años, las mujeres se han quejado de la falta de información acerca de la silicona utilizada en la cirugÃa de los implantes mamarios, éste se debe al hecho que los implantes de gel de silicona fueron considerablemente usados antes de los requerimientos para su investigación y documentación de su seguridad y efectividad según profesionales médicos. En el año 1997, el Departamento Federal de Salud y Servicios Humanos de E.E.U.U., brindó mundialmente un extenso estudio de los llamados implantes de silicona para los senos. De aquel estudio podemos afirmar puntos muy importantes, los más destacados son: los implantes de silicona no causan enfermedades mayores, esto se debe a que no hay ninguna evidencia sobre el incremento de enfermedades autoinmunes o del tejido conectivo a causa de los implantes de siliconas mamarios, de hecho, enfermedades de éste tipo como Artritis Peumatoidea, Lupus, Enfermedad de Raynaud y Esclerodernia fueron analizadas y se llegó a la conclusión de que se encuentran presente mayoritariamente en mujeres que no poseen implantes de senos; los implantes de senos no alteran la composición de la lactancia, es importante destacar que existes gran cantidad de derivados de la silicona en la lecha de vaca y en leches pediátricas, pero no en la leche materna ni en ningún otro tipo que impida la lactancia, por ello, no hay diferencia alguna entre los niveles de silicona en la leche y la sangre de madres lactantes poseedoras de implantes o sin ellos; los implantes de silicona no alteran el desarrollo fetal, no se ha encontrado evidencia alguna sobre los posibles efectos lesivos de la silicona en el desarrollo del feto, ni tampoco en su paso a través de la placenta, tampoco hay casos de incremento de enfermedades fetales o defectos del recién nacido de madres operadas de siliconas mamarias; los implantes de silicona no infieren en la terapia de radiación, esto se debe a que los implantes expresan una buena estabilidad como reacción ante cualquier dosis de radiación necesaria como tratamiento para variadas enfermedades y no interfieren con equipos de radiación; los implantes de silicona mostraron una gran mejorÃa a lo largo del tiempo, reduciendo sus riesgos en la salud, desde el año 1963, cuando se colocaron los primeros implantes de silicona, hasta el dÃa de hoy, aunque no haya transcurrido mucho tiempo se ha demostrado que los implantes han ofrecido crecidamente una gran protección ante una posible ruptura o contractura capsular, esto se debe a que hoy en dÃa la capa externa del implante es usualmente texturizada, brindando una mayor protección a la contractura; los implantes no alteran el sistema inmune, una proteÃna extraña presente en el cuerpo es denominada AntÃgeno, el cuerpo reacciona ante ella produciendo anticuerpos, las llamadas células T juegan un papel indispensable en la defensa del cuerpo ante diversas enfermedades, cuando la función ésa defensa es alterada se genera una enfermedad autoinmune, es decir, las células y tejidos del cuerpo son atacadas por las propias células de defensa del organismo, hoy en dÃa no existe evidencia alguna que confirme que los implantes de silicona causen este tipo de reacción, los anticuerpos no necesariamente indican enfermedad, son la vÃa normal del cuerpo ante la defensa de sustancias extrañas; generalmente la silicona es segura, en diversos comités internacionales se han evaluado numerosos documentos sobre la historia, la toxicologÃa y la quÃmica de la silicona, su reiterado uso en cosméticos, comidas y lubricantes y una alta gama de productos de consumo han distinguido una extensa exposición de las personas a este elemento en casi todos los paÃses desarrollados, se encontraron aumentos moderados de silicona alrededor de los implantes de solución salina y dentro de la cápsula, alrededor de los implantes de gel de silicona, los niveles son llamativamente altos alrededor de los implantes rotos, es que, aparentemente ésta silicona no de desparrama a otras partes del cuerpo, los descubrimientos de niveles de silicona en tejidos distantes demuestran más la gran exposición de las personas a la amplia presencia de silicona en todo el medio ambiente.